Integrantes de al menos seis organizaciones civiles anunciaron una ofensiva legal y una serie de protestas para exigir la liberación de la autopista de cuota Guanajuato–Silao y terminar con el cobro del peaje, que consideran injusto y perjudicial para los usuarios que transitan diariamente por este tramo.
Motivos de la protesta
Los activistas han señalado que la concesión otorgada por 30 años al consorcio VISE-Rubau —responsable de la operación de la autopista— es discriminatoria e injusta, puesto que el cobro actual de 38 pesos por un trayecto de apenas 16.2 kilómetros representa una carga económica desproporcionada para los habitantes de la región.
De acuerdo con los organizadores, esta tarifa supera el promedio nacional de costo por kilómetro en carreteras de cuota, y se suman quejas por el limitado acceso a “tags” de descuento para residentes locales, beneficio que estaba prometido por el Congreso estatal.
Acciones legales y manifestación
Como parte de sus medidas de presión, los representantes de las organizaciones anunciaron el inicio de acciones legales ante tribunales federales para impugnar la concesión y convocaron a una protesta pacífica y entrega de volantes en la caseta de cobro el próximo 22 de enero, donde pedirán que la vía se transforme en lo que llamaron el “Bulevar de la Independencia”, una vialidad de libre tránsito.
Respuesta de autoridades
El Gobierno del Estado, a través del secretario de Gobierno, Jorge Jiménez Lona, ha señalado que la concesión de la autopista es un tema jurídico vigente y que cualquier modificación debe ajustarse al marco legal. No obstante, dijo que se mantiene un diálogo abierto con los inconformes para atender sus preocupaciones.
Jiménez Lona agregó que, por ahora, no hay cambios en la operación de la autopista, aunque se escucha la demanda ciudadana y se revisan las rutas legales que los grupos están emprendiendo.
Reivindicaciones y contexto
Los colectivos sostienen que una autopista que funciona como un acceso urbano y laboral cotidiano debería ser gratuita o tener un esquema de tarifas más equitativo, argumentando que otras obras viales del estado operan sin cobro de peaje y favorecen la movilidad sin costo para los usuarios.
Mientras tanto, la protesta prevista para este 22 de enero se perfila como un punto de inflexión en la discusión entre la sociedad civil y las autoridades sobre el futuro de la Guanajuato–Silao, una de las vías de comunicación más transitadas del estado.





