La educación privada en Guanajuato atraviesa un periodo complicado debido a la disminución en el número de estudiantes, situación que ha llevado a varios planteles a suspender sus actividades o considerar su cierre.
De acuerdo con información de la Secretaría de Educación de Guanajuato, 26 escuelas particulares anunciaron que dejarán de operar, principalmente porque ya no cuentan con una matrícula suficiente para mantener sus actividades.
A estos planteles se suman 42 escuelas que dejaron de funcionar durante los dos ciclos escolares anteriores, por lo que el número de instituciones que han cerrado o están en proceso de cierre alcanza 68.
La problemática fue detectada luego de que las autoridades revisaran las mil 634 escuelas particulares registradas en el estado, como parte de las nuevas disposiciones para verificar que los planteles cumplan con las condiciones necesarias para ofrecer el servicio educativo.
Además de la baja matrícula, algunas instituciones enfrentan dificultades para cumplir con requisitos de seguridad, infraestructura y documentación académica.
La disminución de alumnos afecta principalmente a los niveles de preescolar, primaria y secundaria, donde se ha observado una reducción considerable en la demanda.
Entre los factores que explican esta situación se encuentran la reducción de la natalidad y las dificultades económicas de las familias, que en algunos casos han optado por cambiar a sus hijos a escuelas públicas ante el incremento de los costos de la educación privada.
La situación también representa un desafío para colegios con décadas de trayectoria. Algunas instituciones que durante años fueron referentes educativos en sus comunidades han tenido que cerrar debido a que los ingresos provenientes de las colegiaturas ya no son suficientes para cubrir sus gastos de operación.
Las autoridades educativas señalaron que los alumnos afectados por los cierres tendrán opciones para continuar sus estudios en otros planteles, con el objetivo de evitar que la situación provoque abandono escolar.





